Travesías del Black Pedro


BERMUDAS


En el viaje de vuelta desde Cuba a casa, el remonte de los alisios no fue fácil. Decidimos recalar en Bermudas para hacer gasoil en previsión de posibles calmas. Una escala preciosa en un día perfecto, ideal para introducirnos por el canal que sortea los temibles arrecifes coralinos donde descansan infinidad de barcos desde que en 1515 las islas fueran descubiertas por el marino español D. Juan Bermúdez. En el libro CRUZAR EL ATLANTICO A VELA y en “BARIAY: La tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto - El velero Black Pedro tras la estela de Colón” dedicamos un capítulo a la escala en Bermudas.

Os adelantamos unos párrafos:

“Son las 7.30 de la mañana y nos encontramos a 30 millas de la "Sea Buoy". Comunicamos con Bermuda Harbour Radiopor el 16. Contestan rápido. Nos piden los datos del barco, bandera y nacionalidad de los tripulantes, y nos indican que contactemos de nuevo con ellos cuando lleguemos a la Sea Buoy.

Sale el Sol. El cielo, totalmente limpio y azul, nos regala con una luminosidad de día de fiesta. La mar, totalmente en calma, celebra nuestra llegada enviándonos a un grupo de delfines que, navegando paralelos al Black Pedro, le indican que va bien, que va a rumbo. La tierra es baja y verde, un verde que en su contraste con el azul claro de la mar costera se nos presenta como el color del paraíso”.



En la biblioteca tenéis los libros. En asesoría tenéis el derrotero con el que el Black Pedro entro en St. Georges (Bermuda). Lamentablemente la carta de navegación de Bermudas, a pesar de haberla comprado, desapareció del barco ¿quizás por efecto del Triangulo?


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